Barack Hussein Obama (Honolulú, 1961) ha ganado las elecciones presidenciales de EEUU, en una jornada electoral en la que se han logrado niveles récords de participación.
Estuve esta mañana con mi compañera Felicia Appenteng, una democráta convencida, que ha participado con sus opiniones como afroamericana en el programa Espejo Público de Antena 3. Ha compartido conmigo la victoria del presidente electo demócrata y he vivido con ella un momento que trasciende las fronteras nacionales e incumbe al mundo entero. A parte de trasladarme su emoción e ilusión por la victoria de Obama, me quedo con el mensaje que repetía: "Obama es la gran esperanza". La Gran esperanza blanca como le denominaban los demócratas. Mi impresión, después de escuchar las declaraciones de representantes internacionales, es que el mundo está entusiasmado con Obama. Su retórica, su ilusión y su imagen han conmovido a millones de norteamericanos y ha conseguido deslumbrar al resto del mundo, protagonizando un cambio generacional, que traerá consigo múltiples transformaciones. Mucho se ha oído hablar del déficit de liderazgo internacional en EEUU pero Obama ha venido a paliarlo. Ardua tarea la que le espera al futuro presidente pero en la que se ha entrenado durante esta apasionante campaña electoral. Una campaña liderada para triunfar tanto con los mensajes como con los recursos utilizados y perfectamente articulada en cuanto a comunicación se refiere, utilizando todas las herramientas tecnológicas, las redes sociales e incluso los videojuegos para captar la atención de perfiles diversos de votantes.
Ya nadie duda de que el 5 de noviembre de 2008 será una fecha a recordar para los americanos y para el resto de ciudadanos. Con la victoria de Obama, los americanos han dado un gran paso en su futuro. Obama personaliza el cambio de un país joven que se demuestra optimista e integrador, lo cual se ha manifestado en reiterados mensajes tales como " no somos Estados Rojos, no somos Estados Azules. Somos los Estados Unidos de América". Con su lema " Yes we can", que le ha aupado a la presidencia, Obama ha estado haciendo una llamada a todos los americanos para decirles que es posible el cambio y que hay que salir de la zona de confort y trabajar juntos para devolver la confianza y la estabilidad económica y social a los EEUU.
El 44º presidente de los Estados Unidos de América es mulato, hijo de una antropóloga norteamericana y un doctor en Economía keniano. Pero al mundo esos matices le han dado igual. La elección ha ido más allá de un tema de diversidad racial. Michelle Obama, su mujer, también ha hecho ya historia, se convertirá en la primera afroamericana en ser primera dama del país. Además, Barack Obama ha impulsado la participación femenina en estas elecciones. Según las encuestas, difundidas por CNN, la participación femenina fue claramente superior a la masculina, un 53 frente a un 47 por ciento. Entre las mujeres, el 56 por ciento votó a Obama y el 43 por ciento al candidato republicano, John McCain. Entre los hombres, los porcentajes son de 49 y 48 por ciento respectivamente. Con estos resultados, Barack Obama ha obtenido en las elecciones de ayer un amplio apoyo de las mujeres y de las personas menores de 44 años, sobre todo de las menores de 30 años de edad, según comenta Europa Press.
Comienza de esta manera, una nueva etapa en la que incluido el candidato republicano, muy elegantemente, le ha ofrecido su apoyo. Grandes desafíos son los que tiene que gestionar el próximo presidente para amortiguar el golpe de la recesión y empezar a tomar decisiones para que el país prospere y por ende, el resto del mundo. Porque no nos olvidemos de que debido a la globalización, nos afecta lo que pase en cualquier sitio. Y si hablamos de EEUU aún más, en especial sobre las políticas económicas que el nuevo presidente norteamericano adopte y una política exterior cercana a España. Esperemos muchos éxitos, por el bien de todos, en esa difícil y apasionante tarea que Obama tiene por delante.